Obras maestras o bodrios



Para despedir el año, felicitaros las fiestas y rogar que el 2012 aún tengamos este sitio (con la crisis igual nos pasamos a un hosting gratuito), nada mejor que aprovecharnos (dentro de un orden) de lo que ya ha escrito un colega del diario gratuito 20 minutos.
El otro día, haciéndonos más fácil nuestro trabajo, Rafa Vidiella publicaba el artículo titulado El año en el que la crítica no se puso de acuerdo.
Nuestro colega (catacric asociado, a partir de ahora, si a él le apetece) decía:

¿Obras maestras o bodrios enormes? Los entendidos en cine debaten sobre lo mejor (o peor) que nos ha dejado 2011(…) Doce películas a juicio: algunas fueron aclamadas y despreciadas por igual, otras desaparecieron pese a sus cualidades y, finalmente, la nueva entrega de Crepúsculo, que se limitó a recibir golpes. Eso sí: fue la más taquillera de todas.

En la lista aparecen algunos títulos bien conocidos, con opiniones a favor y en contra. Os reproducimos los palos.
El árbol de la vida, de Terrence Malick.
Para Rubén Romero, de Público:

“Es pedante (…) llena de imágenes bonitas, pero un coñazo”.

La piel que habito, de Pedro Almodóvar.
A Andrea Gutiérrez, de Cinemanía, le hizo reír:

“Me pareció una chorrada gigante”.

The artist, de Michel Hazanavizius.
Fernando Bernal, de Qué! y Cahiers du Cinéma, apostilla:

“La historia es una colección de topicazos”.

Y la candidata al YoGa…
Crepúsculo: amanecer, de Bill Condon.
Para José Arce, de La butaca: “Es la peor de la saga. Las fans gozaron mucho, pero los humanos, los vampiros y los hombres lobo nos quedamos con la boca abierta”.
Ya lo dice Vidella.

“Hay unanimidad: era espantosa”.